Clogers


Por Thierry Meyssan*
3 de julio de 2009
http://www.voltairenet.org/article160859.html


Honduras suscitó la cólera de Washington al rebelarse contra la presencia militar estadounidense e incorporarse al ALBA. Militares formados en la Escuela de las Américas y dirigidos por consejeros estadounidenses derrocaron al presidente constitucional Manuel Zelaya y pusieron en el poder a quien había sido su rival de siempre en el seno del partido liberal, Roberto Micheletti. Thierry Meyssan hace un recuento de los objetivos de este enfrentamiento y señala la voluntad de la administración Obama de retomar el control de América Latina.


Nadie pensó que la crisis surgida entre Honduras y Estados Unidos pudiera desembocar en un golpe de Estado militar. Parecía que Washington había renunciado a esa forma de acción, aunque la administración Bush había sobornado recientemente a un grupo de militares para que derrocaran al presidente constitucional de Venezuela (el 12 de abril de 2002) [1] y había utilizado a sus propias fuerzas especiales para secuestrar al presidente constitucional de Haití (el 29 de febrero de 2004) [2]. Pero los comunicadores de la Casa Blanca venían utilizando últimamente la amplia sonrisa del flamante Barack Obama para hacer creer a la opinión pública internacional que Estados Unidos había cambiado y que había renunciado a su ambición imperial.


La importancia estratégica de los cinco Estados de la antigua República Federal de América Central (Costa Rica, Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua) reside en su situación geográfica como corredor de tránsito entre dos continentes y dos océanos. Si bien ninguno de ellos dispone de recursos naturales especialmente importantes, lo interesante es que todos ellos pueden servir de base para controlar la zona. Durante la revolución sandinista en Nicaragua, Washington utilizó Honduras como base de retaguardia de las bandas contrarrevolucionarias. Bajo la dirección de John Negroponte, la embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa se convirtió en cuartel general de los «contras» nicaragüenses y de sus escuadrones de la muerte. Vista desde ese ángulo, la evolución antiimperialista de Honduras, luego del regreso de los sandinistas al poder en Nicaragua, representaba no tanto un problema en sí como un verdadero peligro de «contaminación». ¿En qué representaba la evolución de la situación hondureña un peligro tan grande como para que Washington decidiera recurrir nuevamente a los viejos métodos, corriendo así el peligro de malograr todos sus esfuerzos propagandísticos?

La presidencia de Maduro y las elecciones de 2005

Al igual que el resto de Centroamérica, Honduras enfrenta la existencia de las maras (pandillas). La más conocida es la Mara Salvatrucha. Se trata de bandas de niños manipulables debido a su dependencia de la droga y organizados mediante ritos místico-criminales [3]. Sus miembros se entregan a todo tipo de violencias, alcanzando a veces un inusitado grado de barbarie que los ha llevado a protagonizar verdaderas masacres.

En 2001, el candidato nacionalista Ricardo Rodolfo Maduro Joest resultó electo bajo la promesa de luchar contra el crimen. Su propio hijo, de 25 años, había sido secuestrado, torturado y asesinado, y su funeral se había convertido en una verdadera manifestación de carácter nacional. Al llegar a la presidencia, Ricardo Maduro ordenó espectaculares operaciones de lucha contra las pandillas. También reforzó el arsenal de la policía y sacó a los militares de los cuarteles para que ayudaran a los policías. Con el apoyo de la democracia cristiana, Maduro logró la adopción de una ley que castigaba con un mínimo de 5 años de prisión el solo hecho de ser miembro de una mara.

Aunque aquella ley sirvió de inspiración a países como Guatemala y Salvador, la Corte Constitucional hondureña decidió invalidarla porque comprometía la responsabilidad individual por asociación en casos de crímenes que el acusado no había cometido. La aplicación de aquella ley había dado lugar a un gigantesco aumento del número de personas encarceladas, lo cual se provocó a su vez sangrientos motines en las prisiones. En definitiva, como aquella ley no abordaba las causas sociales del fenómeno, ya masivo, su aplicación no detuvo el aumento de la criminalidad.

En 2005, el candidato nacionalista a la sucesión de Maduro, «Pepe» Lobo, consideraba que sólo una guerra podía acabar con las maras. Así que propuso reinstaurar la pena de muerte a través de un referéndum que contemplaría además la posibilidad de pronunciar penas de muerte colectivas contra las pandillas, a pesar de que un estudio realizado en Salvador ya había demostrado que el 51,9% de los criminales tenían sólo entre 11 y 15 años. Así que Honduras habría tenido que matar a muchos de sus propios hijos. Mientras tanto, el candidato liberal, Manuel Zelaya, proponía un enfoque mucho más razonable, basado no sólo en la represión sino en la realización de verdaderos esfuerzos a favor de la educación y de la inserción de aquellos niños en la sociedad.

En el plano económico, los resultados del presidente Maduro también resultaban bastante polémicos.

Ex gobernador del Banco Central y brillante hombre de negocios (concesionario de Seros y director del fondo de inversiones La Paz), Maduro negoció la reducción de la deuda hondureña con el FMI y con el Club de París. Pero, como contrapartida, tuvo que aumentar los impuestos y reducir el número de funcionarios, política que penalizó únicamente a la clase media.

También incluyó a su país en el Acuerdo de Libre Comercio Estados Unidos/Centroamérica, sin encontrar mucha oposición política contra aquel proyecto, a pesar de sus desastrosas consecuencias para los pequeños agricultores. Las excelentes relaciones del presidente Maduro con su homólogo estadounidense George W. Bush condujeron incluso al envío de 370 militares hondureños a Irak, donde fueron destacados, junto a los españoles, en la zona administrada por el contingente polaco. Pero, como consecuencia de la decisión de Zapatero de retirar de Irak las tropas españolas, Maduro se vio políticamente obligado a retirar también a los soldados hondureños. Y finalmente, el mandato presidencial de Ricardo Maduro concluyó en un ambiente grotesco matizado por un escandaloso divorcio.

El liberal de izquierda José Manuel Zelaya Rosales presentó entonces una atrayente alternativa. En vez de proponer el cierre de servicios públicos como medio de garantizar una importante reducción presupuestaria, Zelaya propuso una reducción del tren de vida del Estado. Y para reforzar los ingresos del Estado, propuso facilitar el empleo en los sectores altos consumidores de fuerza de trabajo. En la lucha contra la criminalidad juvenil, Zelaya anunció su intención de equipar todas las escuelas con computadoras y de garantizar la instrucción pública gratuita a todos los niveles de la sociedad.

En 2005, en una elección de una sola vuelta, los hondureños eligieron como presidente a José Manuel Zelaya, con un 49,9% de sufragios, y le garantizaron el 48,4% de los escaños en el Congreso (unicameral). Su principal adversario, el nacionalista de derecha Porfirio Sosa, obtuvo el 46,2% de los sufragios y un 42,9% de los escaños en el Congreso. Los resultados eran tan apretados que se requirió su validación, la cual se produjo al cabo de dos semanas de espera. Tres pequeñas formaciones políticas se encontraron entonces en posición de árbitros en el seno del Congreso: la Unión Democrática, la Democracia Cristiana y el partido Innovación y Unidad.


La presidencia de Manuel Zelaya

Nada dejaba entrever que el ranchero Manuel Zelaya pudiera entrar en conflicto con Washington, sobre todo si se tiene en cuenta que la mayoría relativa de la que disponía no favorecía la posibilidad de una ruptura política. En primer lugar, el presidente Zelaya prosiguió la política de descentralización que ya había iniciado en su época de ministro. Su objetivo era acercar los centros de decisión a la ciudadanía para fortalecer el poder popular y la transparencia. Esta reforma provocó un distanciamiento entre la clase política corrupta de la capital y los nuevos notables locales. Y también sacó a la luz el control de los militares sobre una parte de la economía [4]

Pero lo más importante es que, en junio de 2006, Manuel Zelaya anunció su intención de destinar al tráfico comercial la base aérea de Soto Cano [5], en la que se encontraba un contingente estadounidense. Ante la reacción del Pentágono, el ministro hondureño de Defensa trató de retroceder, argumentando el costo del equipamiento necesario. Pero el presidente Zelaya mantuvo su decisión. Oficialmente, Soto Cano no era más que una pequeña base aérea cuyo personal se componía de 190 militares y 730 civiles. Pero su pista es la única de toda Centroamérica capaz de recibir grandes aviones destinados al transporte de tropas. Fort Bravo es la única estación del SouthCom fuera de Estados Unidos [6]. Y, sobre todo, Soto Cano es una base de escucha vinculada a dos unidades secretas: Cerro La Mole y Swan Island. Este dispositivo es indispensable para el funcionamiento de la inteligencia militar estadounidense en la región. Curiosamente, Estados Unidos nunca ha firmado con Honduras ningún acuerdo que precise el estatus de las instalaciones anteriormente mencionadas.

A pesar de la fuerte popularidad del presidente Zelaya, una sorpresiva campaña de prensa lo acusó de no haber respetado sus promesas, de no haber logrado mejorar el nivel de vida ni contrarrestar el crimen. En realidad, Zelaya no podía proteger a su país del alza mundial del petróleo y se publicaban numerosos reportajes sensacionalistas que daban la impresión de que el país enfrentaba una gran proliferación de las maras. Manuel Zelaya respondió obligando a los medios audiovisuales privados a transmitir varias horas de entrevistas con miembros de su gobierno.

Washington manifestó su irritación mediante la reducción de sus programas de ayuda a la población hondureña, pero mantuvo sus programas de seguridad. Estados Unidos incluso proporcionó a Honduras importantes medios para la realización de sus planes de lucha contra el crimen organizado y contra el tráfico de drogas y el terrorismo. Washington financió, por ejemplo, el equipamiento de Puerto Cortés con tecnología de punta que permite escanear todos los contenedores enviados a Estados Unidos que pasan por ese puerto hondureño.

Por otro lado, Washington dispone de poderosos medios de presión sobre Tegucigalpa. Honduras, país de 7 millones de habitantes, tiene cerca de un millón de inmigrantes en Estados Unidos, sobre todo desde el paso devastador del ciclón Mitch por territorio hondureño, en 1998. 78 000 de esos inmigrantes hondureños en Estados Unidos son residentes temporales, estatus que han renovado varias veces, y pueden ser expulsados mediante una simple decisión administrativa.

El presidente Zelaya prosiguió su lucha contra la corrupción, obligando a varios altos funcionarios a renunciar a sus puestos. Y algunos de éstos comenzaron entonces a conspirar. Se descubrió incluso que el ex director de la compañía de telefonía pública había interceptado los teléfonos del presidente Zelaya.

Al estallar en Estados Unidos la crisis de las subprimes y en momentos en que se produce el alza mundial de los precios de los alimentos básicos, el presidente Zelaya recurre, lógicamente, a la Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA), organización intergubernamental promovida por Venezuela, país que garantiza la seguridad alimentaria y energética de los Estados miembros y que coordina además la realización de importantes programas de salud pública.

Esa decisión de Zelaya obtiene un fuerte apoyo popular, pero suscita inquietud entre las clases medias, ya afectadas por la política económica de Maduro y por la crisis económica mundial.

El 25 de agosto de 2008, Manuel Zelaya rinde homenaje al «Guerrillero heroico» Ernesto Che Guevara y, ante una multitud de 100 000 personas, firma en Tegucigalpa la entrada de su país al ALBA, en presencia de los presidentes Evo Morales, de Bolivia; Daniel Ortega, de Nicaragua; Hugo Chávez, de Venezuela, y del vicepresidente cubano Carlos Lage. El presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, también está representado en el acto.
Honduras se convierte así en una de las naciones rebeldes.
El golpe de Estado militar

Representantes del gobierno de Estados Unidos admitieron en el New York Times haber entrado en contacto con los golpistas días antes de la asonada. Pero afirman que lo hicieron para convencerlos [7] de que emprendieran esa acción. Según esos testimonios, aquellos contactos finalizaron el domingo (o sea, en momentos en que el golpe ya había comenzado).

Pero hay que tener en cuenta que el pequeño ejército hondureño ha sido enteramente armado, entrenado e instruido por Estados Unidos. Se supone que obedezca a su comandante en jefe, el presidente de la República, y al jefe de su Estado Mayor. Pero, en la práctica, se encuentra bajo el control del SouthCom, desde Soto Cano y Miami [8].

Precisamente el jueves pasado, el Pentágono instaló apresuradamente al nuevo comandante del SouthCom, el general Douglas M. Fraser, para darle seguimiento al golpe.

En todo caso, la operación ya había sido concebida desde hace tiempo. Al igual que el ataque contra los edificios oficiales en Moldavia, al igual que la limpieza del valle de Swat, que el exterminio de los Tigres tamules o la «revolución verde» en Irán, el golpe de Estado en Honduras fue planificado por la administración Bush y posteriormente confirmado y ejecutado por la administración Obama, a pesar de los visos de legalidad que ésta última parecía ofrecer.

La tensión se recrudeció cuando el presidente Zelaya convocó a una consulta popular, que debía tener lugar el domingo 28 de junio, para determinar si los electores eran favorables a la elección de una Asamblea Constituyente. Se desató entonces una campaña internacional de prensa que presentaba aquella iniciativa como una maniobra exclusivamente tendiente a abrir a Manuel Zelaya la posibilidad de obtener un segundo mandato. Lo cual es totalmente falso ya que la elección de la Asamblea Constituyente sólo hubiese tenido lugar el mismo día que la próxima elección presidencial y, por consiguiente, la hipotética modificación de la Constitución no hubiese podido producirse sino mucho después del fin del mandato de Zelaya. Por lo tanto, el presidente Zelaya nunca hubiese podido ser candidato a su propia sucesión. Pero, claro está, después de haber acusado a Hugo Chávez de querer ser «presidente vitalicio», había que acusar a su aliado Manuel Zelaya de querer convertirse en dictador él también.

El 9 de junio, el Congreso hondureño adoptó una ley constitucional que prohibía la realización de un referéndum a menos de 180 días de la elección presidencial. El Tribunal Supremo declaró la consulta popular ilegal (pero no anticonstitucional), aunque la ley de modificación fue declarada en sí misma anticonstitucional. En base a esa decisión, el jefe del Estado Mayor, el general Romeo Vásquez, bloqueó la organización de la consulta. El presidente se presentó entonces personalmente en una base militar para «rescatar» las boletas que debían ser utilizadas en la consulta popular y revocó al jefe del Estado Mayor por insubordinación. Al igual que los demás golpistas latinoamericanos, el general Romeo Vásquez fue formado por Estados Unidos en la tristemente célebre Escuela de las Américas.

La base de Soto Cano se encuentra actualmente bajo las órdenes del coronel Richard A. Juergens. Fue al parecer fue este mismo militar estadounidense quien dirigió el secuestro del presidente haitiano Jean-Bertrand Aristide cuando ocupaba el cargo de director de Operaciones Especiales del Special Operations Command.

El domingo 28 de junio de 2009, siendo alrededor de las 5h30 de la mañana (hora de Honduras), fueron cortadas la electricidad y las líneas telefónicas fijas y hertzianas. Comandos de militares encapuchados [9] asaltaron la residencia del presidente Zelaya y se lo llevaron, lo metieron en un avión y lo enviaron a Costa Rica en ropa de dormir. Fueron arrestados por lo menos 8 ministros, entre ellos la ministra de Relaciones Exteriores, así como otras personalidades, como el alcalde de San Pedro Sula (la segunda ciudad de Honduras). Cuando se restableció el servicio eléctrico, los medios audiovisuales anunciaron que se había decretado un toque de queda y la anulación de los oficios religiosos dominicales y de la consulta popular.

Después del mediodía, los diputados, que fueron previamente autorizados a salir a la calle, realizaron una reunión extraordinaria en la sede del Congreso. El presidente del Congreso, Roberto Micheletti, dio lectura a una carta, con fecha del 26 de junio, en la que el presidente Manuel Zelaya supuestamente renunciaba a su cargo. Nadie expresó sorpresa por la aparición de esta carta con fecha del 26 de junio. Después de dejar constancia de la supuesta vacancia a la cabeza del Estado, el Congreso designó a su propio presidente para ocupar la presidencia de la República. Por su parte, el Tribunal Constitucional afirmó, en un comunicado enteramente orwelliano, que el ejército había defendido la Constitución impidiendo que el presidente Zelaya diera un golpe referendario. El Tribunal sostuvo que al bloquear la consulta popular ordenada por el presidente de la República, el jefe del Estado Mayor había actuado legalmente, si lo había hecho por orden de un juez. Para que nadie ignorara el verdadero objetivo de la operación, los militares arrestaron a los embajadores o encargados de negocios de los Estados miembros del ALBA.

El desarrollo mismo del golpe de Estado en Honduras recuerda aquel que tuvo lugar en Haití, en 2004, contra el presidente Jean-Bertrand Aristide: secuestro en plena madrugada por soldados encapuchados y “aparición” de una carta de renuncia.

La manera como las agencias de prensa atlantistas han descrito el diferendo electoral, de forma tendenciosa para dar al golpe de Estado una apariencia de legalidad, demuestra la premeditación de esta operación por parte de Washington. La manipulación de las causas del golpe, ocultando el asunto de la base de Soto Cano y los vínculos entre militares hondureños y estadounidenses, es muestra además de una evidente voluntad de ocultar el papel de la administración Obama.
Notas:

[1] «Opération manquée au Venezuela», por Thierry Meyssan, Réseau Voltaire, 18 de mayo de 2002.

[2] «La CIA déstabilise Haïti», «Coup d’État en Haïti» y «Paris relâche le président haïtien», por Thierry Meyssan, Réseau Voltaire, 14 de enero, 1º y 16 de marzo de 2004.

[3] «L’extension de la Mara Salvatrucha», por Gaston Pardo, Réseau Voltaire, 2 de marzo de 2005.

[4] La democracia se instaló rápidamente en Honduras mientras que revoluciones y contrarrevoluciones se desarrollaban en la región. Estados Unidos garantizó que parte de la economía hondureña quedara bajo su control indirecto, a través de los militares.

[5] La base Soto Cano es la antigua base de Palmerola. Está situada al nordeste de Tegucigalpa, a 747 millas de la capital.

[6] El SouthCom es el comando estratégico de las fuerzas armadas estadounidenses encargado de garantizar el control de Latinoamérica.

[7] «Honduran President Is Ousted in Coup», por Elisabeth Malkin, The New York Times, 29 de junio de 2009.

[8] El SouthCom tiene su sede en Miami, pero dispone además de una estación en Soto Cano y de puestos avanzados en Comalapa (Salvador), Manta (Ecuador) así como en las islas de Aruba y Curazao (Antillas Holandesas).

[9] El uso de pasamontañas o capuchas en este tipo de operación es inútil y contraproducente, a no ser que se trate de enmascarar la participación de consejeros militares extranjeros.
Thierry Meyssan


Periodista y escritor, presidente de la Red Voltaire con sede en París, Francia. Es el autor de La gran impostura y del Pentagate.

Perdemos un 1% del bosque amazónico cada año
http://www.consumer.es/web/es/medio_ambiente/naturaleza/2009/06/20/186019.php


Al Amazonas se le acumulan los problemas. Por si fuera poca la destrucción de sus bosques cada año - estimada en un 1% - la sequía de 2005 invirtió su capacidad de absorber dióxido de carbono (CO2). Por ello, los bosques del Amazonas podrían pasar de reducir el cambio climático a acelerarlo. Éstas son algunas de las conclusiones de una investigación, la primera que analiza el impacto de una gran sequía sobre los árboles dentro del bosque, realizada por un grupo internacional de científicos del proyecto RAINFOR. Uno de los autores del estudio, Oliver Philips (Londres, 1965), de la Universidad británica de Leeds, señala que la sequía provocó la emisión a la atmósfera de 5.000 millones de toneladas de este gas de efecto invernadero (una cantidad que excede las emisiones de Europa y Japón juntas).

• Por ALEX FERNÁNDEZ MUERZA
• 20 de junio de 2009

El Amazonas se pone como uno de los ejemplos más claros de la destrucción del planeta. ¿Cuáles son los últimos datos?

Si los sumideros de carbono de la tierra disminuyen, o se invierten, como ha ocurrido en 2005 en el Amazonas, los niveles de CO2 aumentarán incluso más rápido

El Amazonas es el bosque tropical más grande del planeta, y estamos perdiendo un 1% aproximadamente cada año.

¿Quiénes son los responsables?
La región, como todo el planeta, está sujeta a las presiones de nuestra especie, que cada año consume más. En el caso del Amazonas nos referimos sobre todo a las demandas de países externos y de las propias naciones amazónicas de soja y carne para alimentación, madera para construcción y petróleo y varios biocombustibles para transporte. La demanda de otros productos como la coca y el oro también incide en la destrucción de aéreas específicas. Factores como la pobreza y la extrema desigualdad dentro de los países de esa región motivan a sus gobiernos a usar las regiones naturales como una "válvula de seguridad" para liberar las presiones sociales sin adoptar una reforma agraria más profunda.

En sus trabajos de investigación subraya el papel del Amazonas en el cambio climático.
La región juega un papel muy importante en el clima global. Durante años, los bosques del Amazonas han ayudado a ralentizar el cambio climático. Pero depender de este subsidio de la naturaleza es extremadamente peligroso: si los sumideros de carbono de la tierra disminuyen, o se invierten, algo que según muestran nuestros resultados es posible que ocurra, los niveles de CO2 aumentarán incluso más rápido. Para estabilizar nuestro clima se necesitarán cortes más profundos en las emisiones.

En este sentido, en uno de sus artículos, publicado en la revista Science, relaciona el aumento de la sequía en el bosque tropical amazónico con el cambio climático. ¿Qué conclusiones destacaría?
El estudio, una colaboración global entre más de 40 instituciones, descubría que durante al menos 25 años el bosque del Amazonas actuó como un gran sumidero de carbono. Un proceso similar ha estado ocurriendo también en África. De hecho, durante las recientes décadas, los bosques tropicales han absorbido una quinta parte de las emisiones globales de combustible fósil.

El Amazonas sufre sobre todo por la producción de soja y carne para alimentación, madera para construcción y petróleo y varios biocombustibles

Sin embargo, la sequía del 2005 invirtió bruscamente décadas de absorción de carbono, en las cuales el Amazonas ayudó a ralentizar el cambio climático. La mortalidad de los árboles se aceleró más allí donde la sequía fue más fuerte, e incluso localizaciones sujetas a una sequía suave se vieron afectadas.

Esta inusual sequía nos proporcionó una visión del futuro clima de la región, en el que un Atlántico Norte tropical más caliente podría causar estaciones secas más calurosas e intensas. Para calcular los cambios en el almacenamiento de carbono, examinamos más de 100 parcelas de bosque en las 600.000 hectáreas de Amazonas, identificando y midiendo más de 100.000 árboles, y registramos muertes de árboles así como nuevos árboles y el crecimiento de los supervivientes. Los patrones climáticos también fueron medidos con detalle y representados en mapas. Gracias al estudio, ahora sabemos la sensibilidad exacta del Amazonas al calentamiento y la sequía.

¿Cómo funciona esta absorción del carbono?

El impacto total de la sequía -5.000 millones de toneladas extra de CO2 en la atmósfera- excede las emisiones anuales de Europa y Japón juntas

Es un sumidero de carbono cuando el crecimiento de los árboles es más rápido (absorbiendo carbono desde la atmósfera) que su mortalidad (que emite carbono a la atmósfera). Descubrimos que durante 20 años, por lo menos, los bosques amazónicos habían actuado como un sumidero gigante. Aunque aquí surge otra cuestión interesante, ya que quizás estaban estimulados por el CO2, que no sólo calienta la atmósfera sino que también fertiliza el crecimiento de plantas. En 2005, por causa de la sequía la mortalidad se aceleró mucho, y el crecimiento disminuyó, así que el proceso se invirtió y la región emitió carbono.

¿Qué cantidad de CO2 emitió el Amazonas?
En años normales el bosque absorbe alrededor de 2.000 millones de toneladas de CO2. La sequía causó una pérdida de más de 3.000 millones de toneladas. El impacto total de la sequía - 5.000 millones de toneladas extra de CO2 en la atmósfera - excede las emisiones anuales de Europa y Japón juntas. Si se repiten las sequías del Amazonas acelerarían el calentamiento climático y en un futuro éstas serían incluso más perjudiciales.

¿Qué se puede esperar para los próximos años?

En el Amazonas se pueden encontrar más de 10.000 especies diferentes de árboles

La mayoría de los climatólogos piensan que la Amazonía sufrirá más sequías este siglo por efecto del cambio climático. Es posible que la sequía de 2005 fuera parte de este proceso previsto, pero tampoco es seguro. Lo que tenemos más claro es que nos ofreció una "ventana" para ver el futuro probable de la región, proporcionando una manera de cuantificar la sensibilidad del bosque a las sequías. Este hecho nos podría ayudar a predecir con más confianza que antes la sensibilidad amazónica al cambio climático.

¿Sería este proceso una especie de espiral? A más sequía, más cambio climático, lo que provoca más sequías y más cambio climático, etc.
Sí, es muy posible que haya un proceso de retroalimentación, pero aun así es probable que las emisiones directas (combustión de carbón, petróleo, etc.) sean más importantes a la hora de impulsar el proceso de cambio climático.

¿Cómo afectó la sequía a la biodiversidad arbórea del Amazonas?
En el Amazonas se pueden encontrar más de 10.000 especies diferentes de árboles (compárese por ejemplo con las 40 especies de árboles en el Reino Unido). La mayoría de árboles ya están descubiertos, pero en otros grupos, incluyendo algunos insectos, es probable que los científicos sólo hayan descrito poco menos de la mitad de las especies que hay. Durante la sequía, algunas especies, incluyendo algunas palmeras importantes, resultaron especialmente vulnerables y mostraron que la sequía también amenaza la biodiversidad y las culturas de la región.

No obstante, parece que la capacidad de recuperación del Amazonas es mayor de la que se pensaba. Un estudio de Alfredo R. Huete y Scott Saleska, de la Universidad de Arizona, señalaba que la vegetación del Amazonas experimenta su mayor crecimiento durante la época de sequía.

La Amazonía sufrirá más sequías este siglo por efecto del cambio climático

El sistema tiene efectivamente una capacidad para almacenar carbono, pero la sequía lo dañó. Nosotros hemos realizado el único estudio dentro del bosque, midiendo árboles a lo largo de la Amazonía, y hemos descubierto que el crecimiento fue más lento durante la sequía que antes de ésta. Y lo más importante, la mortalidad se aceleró en varios sitios. Por un lado, durante la sequía los árboles crecen menos y absorben menos CO2. Por otro lado, cuando los árboles mueren, se descomponen y liberan CO2. Lo mismo sucede con los incendios forestales.
¿Qué decisiones habría que tomar para salvar el Amazonas?
Los bosques tropicales han subsidiado nuestra forma de vida en las economías industrializadas y eso ha ayudado a hacer más lento el cambio climático. Si los sumideros de CO2 se invierten, los niveles de este gas aumentarán más rápido y se necesitarán reducciones más profundas en las emisiones.

Nuestro estudio también muestra que es muy importante controlar la deforestación, porque la Amazonía del futuro será más vulnerable a los incendios. Minimizar ahora nuestras emisiones es incluso más importante para proteger los bosques tropicales.

Los países tropicales también deberían recibir beneficios financieros para la preservación del bosque, puesto que están manteniendo el carbono en el bosque y no en la atmósfera. Un ejemplo destacable sería la propuesta para el nuevo acuerdo mundial para frenar el cambio climático.

¿Y qué pueden hacer los consumidores?

Es muy importante controlar la deforestación, porque la Amazonía del futuro será más vulnerable a los incendios

Podemos comer menos carne (mucha de la carne que consume Europa proviene de ganado alimentado con soja de la Amazonía) y evitar el uso del aceite de palma, que se encuentra en docenas de productos cotidianos, la cual se siembra en terrenos de bosque destruido, sobre todo en Asia.

Algunos expertos consideran que la actual crisis económica mundial puede ser beneficiosa para el medio ambiente, porque frenará la explotación de los recursos naturales. ¿Se están notando en el caso del Amazonas?

La deforestación este año ha sido menor que la del año pasado, y es probable que la caída en la demanda de los consumidores del mundo sea una razón, ya que la destrucción del bosque resulta menos rentable. Sin embargo, esta caída podría invertirse de nuevo en los próximos años si no reducimos la demanda de productos agropecuarios y si los países ricos del mundo no empiezan a contribuir más con los gastos de conservación.

FELIZ DIA DEL PADRE 2009_Amazonía






















CLICK AQUI PARA BAJAR LA PRESENTACION.

AMAZONIA, NEOLIBERALISMO, PROGRESO Y DESARROLLO

Por César Aching Guzmán
19.06.2009

Después de 2 meses de protestas y bloqueos con los saldos trágicos conocidos; ahora que el Congreso, con 82 votos a favor, 12 en contra y 2 abstenciones, derogó los controversiales decretos legislativos atentatorios de la Amazonía; bien vale una reflexión.

En el proyecto neoliberal “desarrollo” significa acumulación desmedida de riqueza en manos de pocos, con su secuela de pobreza y miseria para las mayorías nacionales. Protección del medio ambiente y preservación de la naturaleza, poco o nada interesan a las grandes corporaciones mineras, petroleras, etc. Somos testigos de cómo florecen fortunas de pequeños grupos a expensas de la explotación y quema de los recursos naturales; se pregona oficialmente que “crece la economía” y “el Perú es el país que mejor soportará la crisis”. No se dice que el crecimiento del PBI, únicamente refleja el crecimiento de la producción; y, cuando crece, los únicos beneficiados son los dueños de las grandes empresas.

La economía peruana esta en caída libre (el PBI esta en picada), las exportaciones han disminuido y carecemos de un desarrollo interno, con el agravante de la mentalidad privatizadora como única salida. No obstante el desplome de todo el sistema financiero global, no quieren entender que el neoliberalismo con su programa “Consenso de Washington” se vinieron abajo, que la actual crisis no es sistémica sino estructural y son los cimientos del capitalismo los que están en derrumbe. El modelo capitalista en su desarrollo actual para poder mantenerse, requiere un crecimiento perpetuo de la economía real; consecuentemente, la quema acelerada de los recursos naturales es una necesidad, lo que hace inviable cualquier economía sostenible.

No es pues cierto, que con el modelo económico actual la presencia de las grandes corporaciones en la Amazonía traerán desarrollo y modernidad a la zona, como pretenden demostrar los funcionarios del gobierno y la Ministra Araoz convertida en lobista de los TLCs.; no sigan con esos argumentos, causan vergüenza e indignación.

Frente a estos argumentos se contrapone la realidad; expliquen entonces como viven los peruanos de las comunidades mineras: Cuajone (Moquegua), Toquepala (Tacna), Cerro Verde (Arequipa), Tintaya (Cuzco), Marcona (Ica), San Rafael (Puno), Yanacocha y Sipán (Cajamarca), Pierina (Ancash) y Santa Rosa (La Libertad), entre otros; los pescadores artesanales de nuestros puertos: Callao, Matarani, Paita, San Martín, Salaverry, Chimbote, Ilo, San Nicolás, Talara, Bayóvar, Huarmey, Conchan, Chicama, Paracas; no cabe el engaño y sabemos bien que viven en la pobreza, carentes de adecuados servicios básicos como agua, desagüe, salud, educación de calidad; lo que sí resulta muy evidente y a todas luces, es que son los “inversionistas” los únicos que crecen en calidad y fortuna.

Los habitantes de los pueblos originarios de la Amazonía, ya no se dejan comprar con espejitos, buscan ser actores directos de su propio desarrollo (deben ser consultados, Convenio 169 OIT). Si en verdad se quiere forjar la modernización de la Amazonía y Selva peruana: La explotación de los recursos naturales deberá estar a cargo de empresas bipartitas (Comunidad y Estado) o tripartitas (Comunidad, Estado y sector privado). Vale decir, el capital accionario debe reflejar una estructura, de acuerdo al aporte de las partes: La comunidad participa con espacios físicos, con recursos naturales y biodiversidad; el Estado aporta carreteras, servicios de luz, agua, energía, salud, educación, etc.; el sector privado aporta el capital de operación y visión de negocio. Estos aportes son de fácil cuantificación con la tecnología disponible.

Además, la explotación debe consignar como condición sine qua non, que el proceso de transformación se realice en los mismos centros de explotación y su comercialización debe atender primero el abastecimiento en el mercado nacional. Los excedentes podrán ser exportados solo por empresas peruanas radicadas en las regiones donde los insumos primarios son extraídos y transformados; con la finalidad de que la riqueza generada sirva para su propio desarrollo.

Para que se cumpla lo anteriormente dicho, debe elaborarse un adecuado marco normativo para la zona; distinta a la normatividad de nuestros actuales asientos mineros, que permiten la expoliación y explotación primaria. En este proceso de elaboración de la infraestructura legal deberán participar activamente los pueblos originarios; lo contario significará nuevas protestas y estériles enfrentamientos entre peruanos.


AMAZONIA: IGNORANCIA Y MANIPULACION

Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas. Albert Einstein


Por César Aching Guzmán

Como consecuencia de los luctuosos acontecimientos en la selva peruana, algunos políticos interesados y personas confundidas pretenden responsabilizar a los nativos y sectores de izquierda, de estos hechos, pues parten del análisis del estado de ignorancia de los nativos que los hacen vulnerables a la manipulación.

Tomando el Diccionario de la Real Academia Española tenemos que ignorante es: "Quien no tiene noticia de algo"; y, manipulación es: "Intervenir con medios hábiles y, a veces, arteros, en la política, en el mercado, en la información, etc., con distorsión de la verdad o la justicia, y al servicio de intereses particulares".

A la luz de estas definiciones constatamos que la aplicación del concepto de ignorante es relativa; igualmente, el concepto de manipulación recae en las dirigencias políticas sin excepción, obviamente en el gobierno con mucha mayor razón.

Siendo así, la gran mayoría de no nativos resultamos siendo ignorantes en relación a los nativos, pues no conocemos su cultura ni apreciamos sus valores, no entendemos la importancia que para ellos tiene la madre tierra y la naturaleza que los rodea, gracias a la cual han sobrevivido siglos; la mayoría de peruanos desconocemos sus costumbres, normas de comportamiento y leyes ancestrales. Consecuentemente, somos injustos –por decir lo menos- pues pretendemos medirlos con normas, formas culturales y leyes occidentales. Evidentemente, nosotros que estamos en contacto permanente con la modernidad nos educamos recibiendo un flujo mayor y sistematizado de conocimientos, valores, costumbres y formas de actuar que se reflejan en nuestras acciones, sentimientos y actitudes.

Ambos, nativos y no nativos tenemos igual inteligencia, entendimiento y razón natural activos, igual capacidad de entender y asimilar conocimientos; la diferencia está en que los no nativos hemos recibido –repito- un flujo mayor de conocimientos modernos, a la par del desarrollo tecnológico; mientras que los nativos por la exclusión que impone el modelo de desarrollo económico capitalista (que privilegia el capital y la acumulación desmedida de riqueza, antes que la vida y el bien común), se desarrollan como grupos de peruanos aislados y marginados.

La manipulación está presente en los políticos electoreros que apuntan al 2011 y en el gobierno que ha asumido compromisos con trasnacionales petroleras suscribiendo y aplicando un muy discutible TLC con EE.UU., bajo el esquema neoliberal privatizador a ultranza. La labor de la iglesia católica, iglesias evangélicas y ONGs es incuestionable y no manipuladora, pues dedican sus actividades a cubrir precisamente las funciones que debe realizar el estado, atendiendo y educando a los nativos con la mayor vocación humanitaria; son los que han trabajado y trabajan muy de cerca a las comunidades nativas.

Ahora, volviendo al tema de los últimos acontecimientos en la zona de Bagua, lo sucedido no es más que el reflejo de la indignación ante tanta mecida, engaño e indiferencia; es desesperación al ver como se pretende vender o se ha vendido grandes extensiones de sus territorios a corporaciones petroleras; empresas transnacionales que por sus poderosas relaciones con el gobierno logran adquirir propiedad sobre sus tierras, afectando el medioambiente, la biodiversidad, cuencas hídricas y todo recurso natural que en ella se encuentre, poniendo en riesgo no solo la salud de los nativos, sino su capacidad de supervivencia. Frente a esta política de gobierno, los nativos, dueños ancestrales de los bosques amazónicos, se han convertido en un estorbo y estarían condenados a su extinción.

Indudablemente, en estos dramáticos acontecimientos hay responsables institucionales directos como el Instituto Nacional de Desarrollo de Pueblos Andinos, Amazónicos y Afroperuano (INDEPA), bajo jurisdicción del Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social, cuya Ministra Carmen Vildoso en un acto de dignidad acaba de renunciar. Los funcionarios del INDEPA (por Ley 28495), son los "…encargados de proponer y supervisar el cumplimiento de las políticas nacionales, así como de coordinar con los Gobiernos Regionales la ejecución de los proyectos y programas dirigidos a la promoción, defensa, investigación y afirmación de los derechos y desarrollo con identidad de los Pueblos andinos, Amazónicos y Afroperuano…". El INDEPA, ha debido tener activa y permanente presencia en todas las gestiones que desde el año pasado desarrollaron los representantes de los pueblos amazónicos; quienes respetando formalidades, tocaron todas las puertas; acudieron persistentemente al Congreso de la República, donde fueron ninguneados y postergados irresponsablemente, mientras que el INDEPA brilló por su ausencia; en lugar de compenetrarse con los intereses de los pueblos originarios, proponer un adecuado y justo proceso de inclusión, respetando en primer lugar su hábitat, sus costumbres, cultura, leyes ancestrales e idioma.

Al igual que la mayoría de peruanos rechazo la muerte de nativos, mestizos y policías; la pérdida de una vida siempre causa dolor y sufrimiento. Toda muerte, sin distinción hiere el alma del ser humano, es un dolor profundo que solo puede ser explicado por aquel que ha perdido un ser querido; por ello desde un primer momento manifesté mi rechazo y repudio por tan alevosos crímenes. Todas las muertes deben ser esclarecidas con absoluta imparcialidad.

Discrepo sobre la aseveración acerca de que los indígenas mataron a los policías, azuzados por agentes internos o externos (como sostiene el gobierno); pensar así es insultar la inteligencia de los nativos, no debemos olvidar que son ellos quienes no permitieron que el terrorismo los esclavice, lucharon tenazmente contra este flagelo y jamás sendero luminoso o el MRTA los convencieron, como tampoco el gobierno, porque ambos lo único que buscan es utilizarlos; el caso de la muerte de los policías debe ser investigado, repito con total imparcialidad, analizando el comportamiento de ambos actores. Igualmente, no debemos olvidar que los nativos son los guardianes de nuestras fronteras; en la última confrontación militar con Ecuador, hubo el Grupo Selva, conformada en su mayoría por nativos, quienes combatieron con gran heroísmo y mucha dignidad defendiendo al Perú.

Finalmente, debemos entender que para los nativos no existe el concepto de propiedad privada; nativo y naturaleza son una unidad común, pues quien los alimenta, cura sus enfermedades y asegura su supervivencia, no es el estado sino la naturaleza, su madre tierra y ante cualquier intento de alteración de este su hábitat, asumen la defensa con absoluta convicción, aún a costa de su propia vida.




  • Clogers
  • Somos una Comunidad Bloggers de habla hispana que comparte sus experiencias, intereses y preocupaciones por el mundo que nos rodea. Aquí no habrá banderas ni fronteras que nos dividan, "Clogers es una nueva generación de Bloggers" que desea entregar cultura a través de sus post. ¿Quieres ser parte de nosotros?. Escríbenos a nuestro e-mail. clogersconcepcion@yahoo.com
  • Quienes somos

Suscribete



Ingresa tu correo:

Delivered by FeedBurner



Planetario Blogs Chilenos
Creative Commons License




© 2006 Clogers | Blogger Templates por GeckoandFly.
Diseño modificado por Clogers.

Algunos derechos reservados (cc)

ecoestadistica.com